1-Caminé todas las calles
de Buenos Aires, y es cierto,
a bordo de mis zapatos
que siempre llegan a viejo..
Nací en Palermo hace mucho,
amé y a veces me amaron,
a bordo de mis zapatos
voy o no voy pero avanzo..
Dos desencuentros o más
no del todo me curtieron,
por eso lloran a veces
mis lágrimas del silencio..
Aunque una luz al instante
cambia el paisaje de veras,
a bordo de mis zapatos
sigo gastando las suelas..
Ya encanecidas mis sienes
pero el verano en mis sueños,
a bordo de mis zapatos
cruzo la vida y la quiero.
domingo, 8 de agosto de 2010
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